change language
sei en: home - amistad ...s pobres - los más ancianos - carta de maría newslettercómo contactarnoslink

Ayuda a la Comunidad

  

Carta de María


 
versione stampabile

"Carta de Maria"

CARTA ABIERTA PARA QUE CUANDO SEAS ANCIANO 
NO TENGAS QUE IR A UN ASILO Y PUEDAS PERMANECER 
EN TU PROPIA CASA



 Tengo casi setenta y cinco años, vivo sola en mi casa, la misma en que estaba con mi marido, la que dejaron mis dos hijos cuando se casaron. Siempre he estado orgullosa de mi autonomía, pero desde hace un tiempo ya no es como antes, sobre todo cuando pienso en mi futuro. Aun soy autosuficiente, pero ¿hasta cuando? Me doy cuenta de que los gestos son cada vez menos desenvueltos, aunque todavía me dicen: "Si yo fuera como usted a su edad…". Salir para las compras y ocuparme de la casa me cansa cada vez más. Entonces pienso: "¿Cual será mi futuro?". Cuando era joven la respuesta era sencilla: con mi hija, con el yerno, con los nietos. Pero ahora, ¿Qué hacer con las casas pequeñas y las familias que todos trabajan? También ahora la respuesta es sencilla: el asilo. Todos repiten lo mismo. Pero todos saben, y no lo dicen, que nadie quisiera dejar su casa para ir a vivir a un asilo. 

Realmente no creo que sea mejor una mesita de noche, un espacio estrecho, una vida anónima que la propia casa, donde cada objeto, un cuadro, una foto recuerdan y llenan un día sin muchas novedades. 

Con frecuencia oigo decir: "Lo ingresamos en un buen asilo, por su bien". Tal vez son sinceros, pero ellos no viven ahí. Ni siquiera es un "mal menor" pero necesario. 

Admitamos que no es uno de aquellos lugares de que habla el telediario, donde hasta les cuesta darte agua si tienes sed, o te maltratan solamente porque se sienten frustrados por el trabajo que hacen. No creo que un instituto sea la respuesta para quien está un poco mal y, sobre todo está solo. 

Encontrarse de repente viviendo con personas desconocidas, no queridas y no elegidas ¿es realmente una manera para vencer la soledad? 

Se bien como se vive en un asilo. Si quieres descansar no logras hacerlo porque no soportas el ruido de los demás, el vecino que tose, las costumbres distintas. Se dice que cuando uno es viejo es exajerado. Pero no es exajeración imaginarse que si quieres leer hay quien quiere la luz apagada, o que, si quieres ver un programa, o miran otro o no es la hora. En un asilo también los problemas más banales llegan a ser difíciles: poder tener todos los días el periódico, que te arreglen en seguida las gafas cuando se rompen, comprar la cosas que necesitas si no puedes salir. Sucede a menudo que confundan tu ropa con la de otra persona, después de lavarla y que no puedes guardar nada tuyo. Lo peor- admitiendo que la comida no sea mala- es que no se puede decidir casi nada: cuando levantarse y cuando quedarse en la cma, cuando encender y cuando apagar la luz, cuando y qué comer. Además, cuando uno es más anciano (y tiene más problemas, porque se siente meno bigoroso que antes), está obligado a tener todo en común: enfermedades, debilidades físicas, dolor, sin ninguna intimidad y ningún pudor. Hay quien dice que en el asilo: "tienes todo y no eres un peso para nadie". Pero no es verdad. Uno no tiene todo y no es la única manera para no molestar a los propios seres queridos. Existe una alternativa: poder permanecer en casa con un poco de asistencia y, cuando uno está peor o se enferma. Poder ser ayudados en casa durante el tiempo necesario. Este servicio ya existe, pero más en el papel que en realidad. Todas las administraciones tendrían que grarantizar la asistencia sanitaria a domicilio (el fisioterapeuta, el médico, la enfermera), como prevee la ley italiana. 

Y no es verdad que el costo sea excesivo. Estos servicios valen tres o cuatro veces menos que si tengo que ingresar en un asilo o en un hospital de crónicos. En el extranjero me dicen que es distinto. Aquí en cambio sucede que terminas en un asilo y que nisiquiera lo decidiste tú. No comprendo porque se respeta un testamento y en cambio no lo escuchan a uno en vida si no quiere ir a un asilo. 

Se ha dicho en televisión que en Italia se han destinado miles y miles de milliones para construir asilos nuevos y para realizar 140.000 camas. Si viviera en una barraca estaría contenta por esto. Pero yo tengo una casa y una cama, mi "cama" ya la tengo, no hace falta crear nuevas cocinas para preparar la comida, pueden utilizar mi cocina. No necesito que me construyan una sala grande para ver la televisión, ya tengo mi televisión en el cuarto. Mi baño aún funciona bien. Mi casa tal vez necesita solamente algún pasamano y manillas para cogerse en la pared: costaría mucho menos. 

Lo que deseo para mi futuro es la libertad de poder elegir si vivir lo últimos años de mi vida en casa o en un asilo. Hoy no tengo esta libertad. Hacer uso de la asistencia domiciliaria es muy difícil, casi imposible: la demanda es muy grande y el servicio es aún demasiado limitado. Pero si esta asistencia domiciliaria se desarrollase más y fuese para todos los que la necesitan, no necesitaríais construir tanto asilos nuevos y costosos. Y hasta los hospitales estarían menos llenos. 

Por esto, aunque ya no soy joven, quiero hacer escuchar mi voz y decir que no quiero ir a un asilo y que no lo deseo para nadie. Ayúdenme a mi y a todos los ancianos a permanecer en casa y a morir entre las cosas propias. Quizás viviré más. Seguramente viviré mejor. 

María

 

Los más ancianos


CORRELACIONES DE NOTICIAS
18 Enero 2018
Comunicado de prensa

Ancianos, Sant'Egidio: la creación de un Ministerio de soledad en el Reino Unido es una señal de alarma


Hay que crear redes de protección en Europa contra el aislamiento social y fomentar una alianza entre generaciones. La experiencia del programa «Viva los ancianos» y el movimiento de los Jóvenes por la Paz
IT | EN | ES | DE
22 Noviembre 2017
OUAGADOUGOU, BURKINA FASO

Abre en Uagadugú una casa para ancianos. Marie y Angele empiezan una nueva vida

IT | ES | DE | NL | ID
23 Octubre 2017
BEIRA, MOZAMBIQUE

Dar de comer a los ancianos en Mozambique: distribución de ayuda alimentaria a los más pobres de la ciudad de Beira

IT | ES | DE | FR | PT | RU | ID
17 Octubre 2017
LOME, TOGO

Telemedicina para los niños de la calle y los ancianos en Togo: ciencia y solidaridad se alían

IT | ES | FR
11 Julio 2017
BENIN

Benín: Sant'Egidio inaugura en Savé una Casa de familia para ancianos necesitados


Un gran número de personas dio la bienvenida a los primeros habitantes de la casa durante la inauguración
IT | EN | ES | DE | FR | ID
10 Julio 2017
MOSCú, RUSIA

Verano de solidaridad: los ancianos de Moscú con los amigos sin techo. GALERÍA DE FOTOS

IT | EN | ES | DE | FR | CA
tutte le news se correlacionan

RASSEGNA STAMPA CORRELATA
7 Febrero 2018
Avvenire
L'Italia già «casa comune». Anziani e badanti, la forza di un abbraccio di debolezze
26 Enero 2018
Il Mattino di Padova
«Il dolore è lingua che accomuna»
24 Enero 2018
La Stampa
Apre il centro sociale a Sant’Andrea: “Una casa accogliente per tutti”
18 Enero 2018
SIR
Ministero per la solitudine: Comunità Sant’Egidio, “problema da non sottovalutare”. Servono “reti di protezione” e “alleanze tra generazioni”
21 Diciembre 2017
La Stampa
Villaggio Dalmazia. Una struttura per gli anziani
tutta la rassegna stampa correlata